Caso conceptual·2023
Tembleque
Rediseño integral de la identidad institucional del Ayuntamiento de Tembleque, con foco en la legibilidad digital del escudo heráldico y un sistema modular de iconos extraídos del propio blasón.
El proyecto resuelve un problema real de usabilidad: la escasa legibilidad del complejo escudo heráldico de Tembleque en plataformas digitales.
El escudo histórico del municipio —basado en una fotografía de una vidriera del propio ayuntamiento— funciona en un sello, en una placa de bronce o en una bandera ondeando. Pero pierde identidad en cuanto se reduce al tamaño de un favicon, una cabecera de redes sociales o un avatar de WhatsApp institucional.
El encargo era atacar ese problema sin renunciar al patrimonio. Modernizar el logotipo no era el objetivo; el objetivo era construir un sistema visual versátil que respetara la esencia heráldica y, a la vez, funcionara en todos los entornos digitales de hoy.
Sintetizar el escudo tradicional hacia un formato minimalista y contemporáneo, respetando su esencia histórica y su simbología.
El proceso fue un trabajo de reducción. Identifiqué los elementos identitarios del blasón —la corona, los soportes laterales, el campo central con sus emblemas— y los redibujé con un trazo único, calibrado para mantener legibilidad a 24 píxeles. Lo que en el original es ornamento heráldico se traduce, en la versión actual, en una silueta sólida que se reconoce a tamaño botón y se acompaña con dignidad a tamaño cabecera.
La cruz perimetral —vinculada históricamente a la Orden de San Juan— se preservó de forma estilizada para no interferir con el diseño central. El castillo, el cañón y el árbol se sintetizaron mediante formas geométricas puras, y se conservó el rojo como color de marca por su correspondencia con la bandera del municipio.
Fig. 01 Antes y después del escudo. La síntesis no traduce el blasón a un signo plano: lo reescribe con la mínima información necesaria para que siga siendo reconocible y mantenga su jerarquía heráldica.
Más allá de modernizar el logotipo, el verdadero giro del proyecto fue extraer los elementos clave del blasón y convertirlos en una familia de iconos modulares: la cruz de Malta, la torre, el cañón y el árbol. Cada uno funciona en solitario como sello para departamentos, eventos o secciones del ayuntamiento, y a la vez se reconocen como hijos del mismo escudo madre.
Fig. 02 Iconografía modular extraída del propio blasón: cruz de Malta (Orden de San Juan), torre, cañón y árbol. Cada icono es legible en aislado y consistente en serie. Permite construir señalética, etiquetar departamentos o firmar eventos municipales sin recurrir siempre al escudo completo.
Modernizar sin desnaturalizar
Concepto · Identidad Tembleque
El sistema gira en torno a una bicromía institucional deliberadamente reducida: rojo carmesí (#D7363C) como color de marca y un carbón azulado (#3C4B4F) como contraste editorial. La paleta limitada es una decisión de gobernanza: garantiza que la identidad sobreviva a su cadena de implementación —imprenta local, cartelería, web del ayuntamiento, redes sociales, vinilos en vehículos— sin degradarse.
Fig. 03 Lockups principales. La versión vertical preside la documentación oficial; la versión silábica TEM/BLE/QUE se reserva para firmas editoriales y aplicaciones donde el ritmo del topónimo aporta personalidad propia.
Tembleque
La identidad se completa con una tipografía sans-serif geométrica de pesos amplios, capaz de funcionar tanto en documentación administrativa como en cartelería de gran formato. Los bloques de color planos —sin degradados, sin sombras, sin texturas— refuerzan la condición institucional del sistema y simplifican enormemente la producción.
Fig. 04 Aplicación integral del sistema. La marca aterriza simultáneamente en papelería física y en pantalla, manteniendo la misma jerarquía visual y la misma economía cromática.
El sistema desciende de la pantalla a la calle: papelería oficial, acreditaciones, banderolas urbanas, señalética municipal y merchandising institucional.
Fig. 05 Carpeta institucional. El escudo aparece dos veces: pequeño y nítido como sello administrativo, y grande y semitransparente como motivo decorativo de fondo.
Fig. 06 Sobre oficial. La solapa interior en rojo convierte el envío en pieza institucional reconocible incluso antes de abrirse; el escudo en marca de agua firma el reverso.
Fig. 07 Tarjetas institucionales con cordón. La pareja cromática se aplica con simetría inversa: el rojo como cuerpo lleva el carbón en el cordón, y viceversa. La identidad se reconoce a distancia incluso sin leer la marca.
Fig. 08 Acreditación operativa. El frontal del documento prioriza la fotografía y el cargo; el escudo y la marca aparecen en mancha lavada como sello de fondo, sin competir con la información de identidad.
Fig. 09 Cartelería editorial. La partición silábica del topónimo se traslada a un tríptico que entrelaza la marca con tres iconos arquitectónicos del pueblo: la fachada del casco, los soportales de la Plaza Mayor y los molinos. Cada cartel funciona como pieza autónoma y los tres juntos cuentan a Tembleque entera.
Fig. 10 Banderola institucional para fiestas patronales y eventos municipales. El damero blanco actúa como elemento decorativo no heráldico: un nexo visual con la tradición sin caer en cita literal.
Fig. 11 Bandera vertical en mástil municipal. La síntesis del escudo es decisiva aquí: a esta distancia, el blasón histórico habría sido una mancha; el rediseño se lee desde la otra acera.
Fig. 12 Señalética direccional para casco urbano. Mantiene el código municipal y, a la vez, comunica con la ortografía propia del peatón: tipografía grande, mensaje corto, lectura instantánea.
Fig. 13 Libreta institucional. Acabado en relieve seco sobre cartoné rojo: una pieza de protocolo más austera que el merchandising habitual de las administraciones, alineada con el espíritu sobrio del sistema.
Fig. 14 Taza para usos internos. La partición silábica del nombre —TEM/BLE/QUE— se convierte en recurso editorial recurrente y aporta un guiño al ritmo del topónimo.